Tuesday, January 30, 2007

Para stefano
No quiero que pase el dia sin hacerle un pequeño reconocimiento a Stefano, no recuerdo su apellido, para el mi eterno agradecimiento.
Hace dos años llegue al aeropuerto de Roma, eran las 11:30 de la noche, 3 grados de temperatura, dos maletas, un maletín de mano, hambre, un pie fracturado y 90 euros.
llegué dispuesta a pasar la noche sentada en una silla del terminal, no era muy agradable el ambiente y la silla nada cómoda . Ya sabia que mis escasos recursos no me permitian moverme de ahi, tampoco mi estado físico y mucho menos mi estado espiritual.
Se acercó Stefano, un señor de unos 40 años, bien arreglado y me preguntó que pensaba hacer yo ahi en ese sitio, le dije que me quedaria ahi toda la noche hasta el dia siguiente que era mi vuelo a Caracas. Comenzó a hablar buen español, me preguntó de donde era yo y me dijo que no me podia quedar ahi, que era demasiado frio y peligroso, le dije que no tenia dinero para ir a ninguna parte, entonces me dijo que yo era una señora muy respetable, que el me veia como sus mama y que no podia quedarse tranquilo de que yo estuviera ahi. Yo le respondi que si, que era muy respetable pero no tenia dinero. Entonces el empezó a decirme que el estaba casado con una señora de Serbia, que tenia dos hijos adolescentes, vivia en un apartamento lejos de ahi y tenia un sofa cama en la sala de su casa, ahi podria dormir muy calientica despues de tomar un baño y una taza de café.Me dijo que al dia siguiente muy temprano me traeria al aeropuerto nuevamente a la hora de mi vuelo. Yo le pregunté cuanto debia pagarle por eso y me dijo que 70 euros. Le habia pedido tanto a Dios que me ayudara en el trance que estaba que acepté. No sabia en que pararia todo pero me arriesgue, ya habia visto que las condiciones del sitio donde estaba no eran muy confiables. Camino a su casa paramos en un supermercado de la autopista para comprarle a Martin un pedazo de queso Parmesano. Me contó que habia vivido en Margarita en los tiempos de Avila Vivas, que pequeño es el mundo. Era un enamorado de las mujeres venezolanas, tenia gratos recuerdos de Venezuela.Todo resultó como Stefano habia dicho, una bella esposa, unos bellos hijos, un buen baño y una cama deliciosa con sábanas de lino donde dormi como un lirón lo que quedaba de noche.
Al dia siguiente me llevó muy temprano a Fiumicino, me ayudo con las maletas y me despedi de Stefano y de Roma muy agradecida de Dios y de lo maravilloso que es conseguirse con seres humanos hermosos.

7 comments:

Dudu said...

La historia es fuerte pero de cosas malas a veces quedan buenas experiencias....como esa de saber que en el Mundo todavia existe gente buena.....seres humanos que todavia apuestan a un mejor futuro donde todos cabemos......te quiero mucho...dudu.

Victor said...

Definitivamente y comodecia aquel "Confieso que he vivido". Adela, cuentas cada historia, que todavia hay bastante tiempo para escribir las memorias. Como dice Dudu, que bueno es saber que hay seres humanos y como digo yo "Dios protege a sus borrachitos" por eso de vez en cuando hay que hecharse un palito.

periquita said...

Cuando tu me contaste ese cuento me alarme muchisimo, tomando en cuenta el lugar en que sucedio, pero despues, sabiendo toda la historia, pense que fue un angel enviado a darte animo y proteccion en esos momentos ¡tan negros! de tu vida.
A lo mejor las oraciones elevadas a Dios para que te acompañara, lograron el envio de un angel.

Ade said...

Seguramente fui recompensada, muchas veces he ayudado a gente en las carreteras, inclusive en la subida de Cúcuta a San Cristobal, colombianos que estaban viendo como salian del problema.Aqui mismo trato de socorrer a la gente, martin dice que soy Bombero. Cuando he contado esa historia me dicen atrevida, que aquello hubiera podido terminar muy mal etc, yo les digo, el mismo riesgo lo corria el señor porque estaba metiendo en su casa una completa desconocida.Y a veces pienso en lo que pague y no se cuanto es eso, solo se que me sobró para el queso parmesano de Martín , y quizas le sirvio para la gasolina que bien cara es.En todo caso abrirme su casa y darme compañía en ese momento , es algo muy importante en los recuerdos de mi vida.

Nerim said...

Esa historia es muy fuerte y tu muy valiente además de atrevida y osada. Yo creo que solo con oir el ofrecimiento, me hubiera acojonado (en España no es una mala palabra, es idioma coloquial).
Gracias a Dios que todo salió bien.Has vuelto a contactar con esa familia?
Un abrazo

Dudu said...

Coño ade como dice la propaganda de Master card...La compañia de stefano en esos momentos no tiene precio.....

Ana R said...

Tenemos por costumbre , en ciertos avatares de la vida, realzar lo negativo. Pero, en otros tantos, tambien, se nos muestra esa cara amable que nos hace sonreír y lo que es más importante...Confiar.

Por casualidad ayer descubri tu blog y me enacntó tu naturalidad. Y por casualidad y de rebote, creo que gané dos amigos a través de este tu espacio. Así que...gracias .

Y una nueva sonrisa para hoy , dedicada.

Un abrazo